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Gran Enciclopedia Rialp: Humanidades y Ciencia. Última actualización 1991
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Peregrinación Familiar a Guadalupe. 27 y 28 Octubre 2007

  Inicio > Enciclopedia GER > Ficha GER
Maragall, Joan
Categoria:
Biografía GER
Propiedad de Ediciones Rialp S.A. Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio (electrónico, informático, mecánico, fotocopia, etc.)
    Poeta y ensayista catalán, quizá la personalidad más rica y compleja de la literatura catalana contemporánea. J. Maragall i Gorina n. en Barcelona el 10 oct. 1860 y m. en la misma ciudad el 20 dic. 1911. De familia acomodada, fue desde pequeño un alumno brillante e inteligente, que alternó sus estudios con el cultivo de la música y de la lectura. Una vez terminado el bachillerato, decidió no seguir la profesión de su padre (era un industrial de tejidos) y se matriculó en la facultad de Derecho de la Univ. de Barcelona. Simultáneamente empezó a aprender alemán y se apasionó con la lectura de Goethe (v.) y de los románticos alemanes. Terminada la carrera de Derecho en 1874, se dio cuenta de que con ella tampoco había resuelto el problema de su vocación personal. Sobrevino entonces al poeta una honda crisis espiritual y humana. Se dedicó a frecuentar los ambientes literarios catalanes, especialmente la tertulia L'Avenc, la avanzadilla intelectual del momento, y hasta 1886 no publicó su primera composición, L'oda infinita. La superación de la crisis no se efectuó hasta 1890, en que entró como secretario de redacción del Diario de Barcelona y particular de su director, don Joan Mañé i Flaquer (1823-1901), el apóstol del regionalismo y persona de alta calidad espiritual. Allí se encauzó debidamente la vocación literaria de J. M.
      Durante muchos años colaboró en el mencionado periódico y sus artículos empezaron a darle gran prestigio, no sólo en Cataluña, sino en el resto de España. En 1904 fueron recogidos en un volumen de Artículos y al editarse después de su muerte las primeras Obres completes, su producción castellana fue reunida en los siguientes tomos: Por el alma de Cataluña (1930), El derecho de hablar (1931), El hecho y el derecho (1933), Ésta es mi fe (1933), Las fiestas (1934), Problemas del día (1934) y Notas críticas de literatura catalana (1934), mientras que los catalanes, aparecidos especialmente en La Veu de Catalunya, el órgano de la Lliga Regionalista, ocupan los titulados Estudis biográfics (1930), El sentiment de pútria (1932), Elogi de la paraula i altres escrits (1935) y Discursos, prólegs i al. locucions (1935). Sus escritos, tanto los catalanes como los castellanos, fueron una lección constante de inteligencia, humanidad, comprensión y sinceridad.
      M. fue un hombre noble e insobornable, que llegó a convertirse en el árbitro moral de Cataluña y que vio con diáfana claridad la cuestión peninsular de su tiempo, como lo atestiguan, no sólo sus artículos, sino también su correspondencia, en especial la cruzada con Miguel de Unamuno (v.). Ahora bien, la diferencia entre M. y los autores castellanos de la generación del 98 (v.), en la que él algunas veces ha sido incluido, consiste en que, mientras éstos partían de una actitud escéptica, él tenía puesta su fe y su esperanza en el movimiento político catalán, la única fuerza viva (a su juicio) de la España de aquel momento. Y no hay que olvidar nunca que el catalanismo (v.) de M. contiene siempre, más o menos explícita, la concepción de una gran Iberia constituida por los estados y culturas que la integran (debido a ello, al igual que Unamuno, prestó mucha atención a la cultura portuguesa).
      La producción poética de M. se compone de los siguientes libros: Poesies (1895), Visions i cants (1900), Disperses (1904), Enllá (Hacia allá), 1906, y Seqüéncies (1911), que hay que complementar con sus artículos y, sobre todo, con las exposiciones de su doctrina poética contenida en Elogi de la paraula (1906) y Elogi de la poesia (1909), así como con algunas de sus traducciones y adaptaciones del alemán. El valor y el interés de la poesía maragalliana consiste, en principio, en lo que pudiéramos llamar la salvación o la continuidad del movimiento de la Renaixena (v.). lacint Verdaguer (v.) representó la culminación, la versión genial de este movimiento, pero también ofrecía el peligro de que quedara absorbido en él o que los autores posteriores no acertaran a librarse del peso de la tradición verdagueriana y, en consecuencia, la Renaixenla agotara en él sus posibilidades, como en cierta manera ocurrió en Provenza con Federico Mistral (v.).
      Es J. M. Quien realiza una universalización en la poesía catalana, gracias a la asimilación que supo realizar del romanticismo (v.) germánico -con sus traducciones de Goethe, Novalis (v.), Nietzsche (v.)-, por un lado, y, por otro, del mundo helénico -con sus versiones de Homero (v.), de Píndaro (v.) y con la recreación del tema odiseico de Nausica-. Es cierto que las circunstancias políticas del momento favorecieron la labor y la eficacia de la obra de M., especialmente las directrices de Enric Prat de la Riba, pero también es cierto que Eugeni d'Ors (v.) y los novecentistas, que en realidad fueron continuadores del proceso de universalización de la cultura catalana que él había iniciado, se opusieron decididamente a sus teorías literarias.
      Tanto en la misma concepción de la poesía como en las exposiciones teóricas de M. pesaron mucho las ideas del romanticismo germánico, en especial la identificación de vida y poesía, la concepción de la creación literaria como revelación del misterio latente en la Naturaleza y en los seres y la comunión fervorosa del poeta con ellas. Esta revelación y esta comunión se realiza, según M., a través de la palabra, y cuanto más pura y más espontánea es ésta, más ahonda en dicho misterio. Por este camino, la poesía llega a tener para él un poder redentor, una eficacia sobrenatural. Esta doctrina la formula M. en su Elogio de la palabra. Si los poetas catalanes anteriores, incluso Verdaguer, habían visto tan sólo la dimensión histórica o folklórica del paisaje, de las tradiciones y de la vida catalana, M. es quien primero descubre en ellas una dimensión verdaderamente mítica.
     
      V. t.: RENAIXENCA; GENERACIÓN DEL 98.
A. COMAS PUJOL
    BIBL.: Obres completes, pról. de 1. CARNER y P. LAtN ENTRALGO, Barcelona 1960-61; 1. M. CHABÁS, Juan Maragall, poeta y ciudadano, Madrid 1935; E. D'ORS, Estilos del pensar, Menéndez Pelayo, Juan Maragall, Madrid 1943; 1. M. CORREDOR, Joan Maragall, Barcelona 1960; D. ALONSO, Cuatro poetas españoles, Madrid 1962; M. ARIMANY, Maragall 1860-1911-1961, Barcelona 1963A. TERRY, La poesía de Joan Maragall, Barcelona 1963; 1. FUSTER, Las originalidades. Maragall y Unamuno frente a frente, Barcelona 1964; 1. BENET, Maragall i la Setmana trágica, Barcelona 1965; M. SERRAHIMA, Vida y obra de Joan Maragall, Barcelona 1966.
     

Propiedad de Ediciones Rialp S.A. Gran Enciclopedia Rialp, 1991.
Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio

 
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